Anoche a las 4 de la madrugada terminamos de grabar las guitarras acústicas.
Hemos decidido hacer esta apuesta y probar más adelante en la mezcla final, el sonido de la guitarra acústica como “colchón” para darle otro matiz a las canciones. Nos ha llevado más tiempo de lo que habíamos programado pero confío en que merezca la pena. No obstante, hoy grabaremos las guitarras rítmicas con la eléctrica, y espero que vaya más ágil que estos dos días atrás. Mañana será el turno de Laura con el bajo, mientras nuestro luthier de confianza, Valentín (Valent), trabaja a contrarreloj para dejar todos los instrumentos a punto.
Hoy me sentí más cómodo que el día de ayer, en parte por el hecho de grabar de noche y eludir el calor que se cuela en el estudio durante el día. También por otra parte, me di cuenta de que basta un día para aprender y hacer autocrítica de cara a los siguientes días de grabación.
Es una experiencia nueva para nosotros y tengo la sensación de que nos va a hacer madurar y aprender mucho.
Un abrazo fuerte!


